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miércoles, 6 de mayo de 2009

Toda mi vida (laboral) en 10 minutos




La vida laboral se basa en que, antes de hacer algo que realmente te gusta tienes que hacer muchas mierdas.

A los 16 años tenía la cabeza lejos de los libros, y quise probar el mundo laboral. La primera empresa que me mandó sacarme el numerito de la seguridad social fue El Corte Inglés, al que presté servicio durante una mañana. A la hora de comer me dí cuenta de que me había precipitado y por la tarde no volví.

Seguí estudiando y al tiempo volví a sentir la llamada del consumismo, por lo que conseguí trabajo de camarera. Trabajé casi casi 2 meses, lo dejé porque el encargado me tiró los trastos y yo le hice la cobra. Desde ese día cada fondue de aceite hirviendo, cada mesa de familias numerosas o cada cena de empresa me tocaba a mí. Un día con el restaurante lleno colgué el mandil y me piré. Fin de la experiencia hostelera.

Después vino algún trabajillo esporádico como azafata, promotora y sucedáneos.
De estas experiencias saqué lo siguiente:
1. la gente es tonta y
2. un uniforme sensacional para jugar a "azafata y pasajero"

Después de esto vino mi experiencia en el mundo inmobiliario, una vía de paso y tarjeta de acceso a mi formación publicitaria.
Tengo que reconocer que vender pisos nunca fue lo mío, pero en la oficina de "Vivienda XXI" aprendí muchas cosas. Aquel trabajo, cada día era una película de Almodóvar.
Compartíamos poco más de 30 metros cuadrados la "Bridget Jones española", el gay con vida truculenta y en proceso de reinventarse a sí mismo y yo, una joven descarriada en la vida y el amor.
Fue mi primer trabajo largo (casi 9 meses), conseguida la pasta para el curso de diseño cerré la puerta al mundo inmobiliario

Al acabar diseño gráfico vino un paso adelante, una beca en "La Freskera", un estudio genial en compañía de una grana miga pero... demasiado orientado a 3D y en pleno verano... no pudo ser.

En septiembre, un paso atrás? Aterrizo en Shoot!, agencia, agencilla de publicidad btl con aspiraciones atl internacionales ¿Qué digo internacionales? ¡Universales, globales y espaciales!
Y allí chica para todo, si quieres saber en detalle mira este post.

Me llevé lo mejor de Shoot! un montón de AMIGOS, conocimiento del sector de primera mano y la certeza de que quería dedicarme a esto.

Y luego... el paro. Bendito desempleo, finiquito, y veranito.

Mañana trabajos de verdad.

lunes, 6 de octubre de 2008

Al final todo llega... A la vez II

Después de que la oportunidad llamara a mi puerta me presento en la puerta de la oportunidad.
Llego a la entrevista y me recibe Mª Jesús, la redactora del equipo creativo. Ella y su compañero miran los trabajos que he llevado a la entrevista, son pocos, sólo lo realizado durante las vacaciones de verano. Les dejo los links de este blog que lees y el de mi blog más ambicioso y menos actualizado http://cineclin.blogspot.com

Acabamos la entrevista y quedamos en que tienen que ver a otro chico y me llamarán al día siguiente. Me monto en el coche con una extraña sensación de victoria, estoy contenta, creo que ha ido bien.

Al día siguiente me despierto sobresaltada a las 9 de la mañana. Miro el teléfono, no hay llamadas perdidas.
Todo lo que tengo que hacer durante el día se ve nublado por la sombra de una llamada telefónica que nunca llega. Un día nunca tuvo tantas horas.

Por la tarde el móvil ya se ha convertido en una extensión de mi cuerpo. Se viene conmigo al baño, a la ducha, a casa de Irene, a hacer de kanguro y a montar en bicicleta. Lo miro una y otra vez. Está como muerto, callado, impertérrito ante mi impaciencia.

Son las 19:00 horas, mis esperanzas y la confianza en mi misma se han disuelto según pasaban los minutos del día. No me han cogido.

Intento sobreponerme aunque estoy demasiado triste como para pensar en positivo. Por la noche, en mi cama, replanteo mi futuro. No pasa nada, si me llaman del curso de diseño gráfico sigo adelante con los planes que tenía antes de que me llamaran para la entrevista.

Al día siguiente mi teléfono suena. Es del inem, empiezo el curso el lunes.
Es curioso que unos días antes, haber recibido esa llamada hubiera sido motivo de júbilo y satisfacción, sin embargo lo que siento ahora no es más que resiganción.

Cambio el chip, un trabajo no puede hacerme débil ni infeliz. Salgo por la noche, voy a un concierto de Najwajean y de copas por la capi. Después de 2 copas vuelvo a estar contenta y féliz.

Es viernes, abro los ojos para mirar la hora en el móvil, 6 llamadas pérdidas. 2 de ellas son de Mª Jesús. Llamo y tras una breve espera me dicen, me comentan, me comunican que me quieren en su equipo. Al colgar me siento como Rafa Nadal después de ganar el último punto, del último juego del último set de Wimbledon. "Tooooooma!" es lo únicoque puedo gritar.

Llamo a mi novio y le grito la noticia, llamo a mi padre y le grito la noticia, voy a la habitación de mi madre y me quedo con las ganas porque no hay nadie. ññññ.

Las otras llamadas pérdidas eran del curso del inem, querrían comentarme algún cambio de última hora pero no le dejo soltar más de dos palabras. Me han cogido en un trabajo y ya no puedo hacer el curso. Yeeeeeeah!

Al día siguiente, es fin de semana, ya sabe todo el mundo que tengo trabajo, de lo que quería y donde quería. Ahora vuelvo a tener miedo.

¿Y si no valgo? ¿Y si me estoy equivocando? ¿Y si.... y si...?

jueves, 25 de septiembre de 2008

Después de vuelva usted mañana...

Tal y como estab las cosas en la oficina del inem, decidí dejar pasar un tiempo prudencial para que los sufridos funcionarios volvieran de sus merecidas vacaciones. Así el día 18 volví al inem.

A las 9:30, porque no por mucho madrugar amanece más temprano, me presenté alli, en la oficina maldita. Mi turno? el 86.

Después de leerme en una mañana el libro "El niño con el pijama de rallas" apreté los dientes para que en la última media hora laboral del inem los números pasaran a prisa.

Y tuve la suerte de cara pues a las 2 menos cuarto mi número salió. Y en tan solo 5 minutos ya tenía todo solucionado, aunque ¿cómo no? con la pregunta ¿cómo no has venido antes? Para la que antes de contestar tuve que respirar profundamente y morderme la lengua.

Con todos los papeles solucionados volvía a ser una parada más, o mejor dicho una nueva integrante de la mayor empresa de Europa, el Inem.

Aprovechando que quedaban 10 minutos laborables me acerqué a preguntar por los cursos y ¡Oh vaya que casualidad! Me citan para un curso de técnico en diseño gráfico en Torrejón.

Genial, esto marcha.

lunes, 16 de junio de 2008

Visita al Paro: Misión concluida




Aleluya! Exclamaban hombre y mujeres de todas partes. El cielo se despejó subitamente, los pájaros comenzaron a cantar, los bebés dejaron de llorar y por un momento se creyó en la llegada de la paz mundial. Acababa de salir del paro a las 9:45 con todo resuelto. Y sólo tuve que esperar al día más lluvioso de la semana. Sin excesivos madrugones, una pasadita rápida a la hora exacta: 09:05 horas. Número 21.


¡Qué descanso! Ahora si que puedo decir que no tengo absolutamente nada que hacer. Al menos responsablemente.




Ahora empieza el momento real de buscar hobbies, aficiones o actividades que ocupen el tiempo libre. Ah! y a poder ser creativas.


miércoles, 11 de junio de 2008

Visita al Paro: Toma dos



En la primera visit al paro me condené a tener que volver, basicamente por mi inexperiencia. Tenía que llevar aquellos contratos de los trabajos en los que estuve a media jornada.

Al llegar a casa de cuatro sólo tenía uno. Arrrg!!! NOta mental: Conserva siempre todos los papeles relativos al trabajo.

Maldita sea, pensé. Aunque por lo que había entendido no eran estrictamente necesarios para cobrar el paro. Sólo eran necesarios para prolongarlo o para que me dieran más dinero.
Al día siguiente imposible ir. Después un fin de semana.

El lunes de la semana siguiente y tras la mala experiencia de la primera vez, en la que estuve en la oficina del inem desde las 7 de la mañana hasta las 13:30, decidí levantarme tranquilamente y pasarme por alli. Nada de madrugones.

Llegué a las 10, cojí un número y oh! sorpresa!! Tengo el número 83 y va por el número 20. Bueno, me piro, aprovecho este tiempo para lavar el coche. Hora y media después vuelvo.
Hora y media después va por el número 45. Vaaaya por Dios!
Vuelvo a irme, me doy una vuelta por la plaza, la calle mayor, visito el bar de mi primo, me tomo dos cañas, entro al ayuntamiento a preguntar por acciones de voluntariado, me encuentro con una amiga de la familia, me leo las ofertas laborales que las ett´s cuelgane n su escaparate...

Vuelvo a las 2 horas, con una sensación de "tengo prisa" inexplicable. Cuando llego entiendo ese presagio. Va por el número 86. Mierda! Maldita sea!! Que mala suerte tengo!!

De nuevo, vuelva usted mañana.

lunes, 2 de junio de 2008

Visita obligada: El INEM, ese mundo de fantasía y diversión


Bueno pues como ya sabrás si alguna vez has estado en paro, el INEM, es un organismo institucional que se encarga de tramitar las prestaciones por desempleo, fomentar la formación de los desocupados y buscar la oferta laboral que mejor se adapte a tu formación o experiencia profesional.

Eso es la definición oficial digamos, la verdad sobre el INEM, es que cada oficina es un fisura en el tejido espacio-tiempo.


Llegas, más perdido que un pulpo en un garaje, son las once de la mañana, parece que no hay mucha gente, ¡Bien! exclamas para tus adentros, de un vistazo rápido buscas el despacho de información, no hay, en su lugar una maquina expendedora de números. Cada letra refleja una función distinta: "Cursos", "Prestaciones", "nuevas altas"... Y así desde la A a la H. ¿A qué le doy es tu primera pregunta? Le preguntas a un guarda jurado que con cara de "tejodes" te dice que ya no dan números para lo que tú necesitas. Mierda, debí sospecharlo.


Te dicen que hay que estar pronto para darse de alta. Joder, no lo entiendo! Somos parados coño, tenemos todo el día para hacer gestiones y nos hacen madrugar para reclamar lo que es nuestro. Es de coña. Si los funcionarios trabajaran mañana y tarde no habría las colas que hay, todo el mundo podría organizarse mejor, y además duplicarían el número de trabajadores, reduciendo así el número de parados. No? Quizá debería presentarme como ministra de empleo.


Total, después de haber buscado aparcamiento durante más de 20 minutos y esperar una cola de otros tantos, resulta que te encuentras con el clásico "Vuelva usted mañana" pero bien pronto...


Maravillas de la burocracia.